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Cómo lidiar con una confrontación en el trabajo



Revista: Entrepreneur
Tema: Recursos Humanos
Fecha:
Pensamos que la confrontación es algo agresivo, pero puede ser algo saludable y fructífero si está marcada por la empatía, la calma y el compromiso. También por un punto de hostilidad, pero solo un punto. La confrontación es de todo o nada, si usted no está comprometido con su total alcance (la preparación, la conversación y el seguimiento) entonces no está confrontando, solo está llevando la disensión a lo más profundo. Es mejor no involucrar a los jefes, que pudieran causar más problemas que los que resolverían. Si lo que quiere es una solución creativa, con la que se sienta confortable y que vaya a construir una mejor relación con su contraparte, necesita hacerlo por sí mismo. Y tenga presente que existe la posibilidad de que el supuesto agresor no se dé cuenta de que hay realmente un problema y usted deba hacérselo saber. No lo vea como algo difícil, mírelo como la oportunidad de tener una conversación productiva. Planee lo que va a decir, pero no lo diga como un guion. Hable calmadamente, pero no robóticamente, como lo haría si no estuviera enfrentando un tema difícil. Señale la forma en que usted puede estar contribuyendo al problema. Y deje claro que la situación no gira alrededor de la otra persona, ni alrededor de usted; gira alrededor de la organización.

Sea claro, pero hágalo con empatía. La idea global de cualquier manejo de conflictos es entender por qué la persona está haciendo eso que lo molesta a usted. A menudo usted mismo puede resolver el problema, aprender a tolerarlo o encontrarle la vuelta. Trate de calmarse un poco, respire y chequee sus suposiciones. Trate de ver las cosas desde la perspectiva del otro, pregúntese si usted ha jugado algún papel en ese comportamiento ofensivo, si es posible que sus propias acciones hayan contribuido al comportamiento que está objetando. Si así fuera, necesita reconocer su papel. Luego defina el problema, dígalo en voz alta, sea preciso, sin usar palabras como siempre o nunca, ni haga acusaciones directas en la que usted quede como un paranoico. No tenemos la razón. La otra persona tampoco está equivocada, la verdad está en algún lugar intermedio, siempre.

No sonría durante una confrontación, sería es un insulto al tema que se está manejando y a la persona a la que está sonriendo. Confrontar es un asunto serio y debe ser tratado como tal. La ofensa no debe ser destacada, pero tampoco se le debe pasar por arriba. Un toque de incredulidad puede ser altamente efectivo, porque puede choquear a la persona al ver la situación desde otro punto de vista. Ayudar a la otra persona lo ayuda a solucionar el problema, así que tiene que dispense rápidamente la ofensa y muévase hacia el contenido esencial de la conversación. Cuando usted está altamente emocional, no es un buen momento para resolver conflictos entre compañeros de trabajo, pues se toman muy malas decisiones, ese no es el momento de intervenir. La explosividad parece ser poderosa, pero solo nos empequeñece.

Antes de confrontar a alguien, haga un plan. Resuelva señalar cuál es el comportamiento ofensivo, por qué es ofensivo y cómo usted piensa que las cosas pudieran cambiar por el bien de los dos si ambos cambian su comportamiento. Primero decida si está lidiando con un choque de personalidades, un choque de egos o un choque de su carrera contra alguien cuyo comportamiento la socava. Entonces proceda. Nunca se confronte por email, pues sugiere que teme la confrontación, lo que sugiere que usted no está comprometido con su mensaje, que es un poco cobarde y nada merecedor del tipo de respeto que la otra persona debe sentir por usted para poder cambiar su comportamiento a instancias suyas. Diga “tú” infrecuentemente, nunca diga “nunca”, ni “siempre”. Porque generalmente no es verdad que lo que sea que hizo lo haga “siempre”. Esa falsedad daña su autoridad y vuelve flojo su argumento. Y si es verdad que lo hace siempre, entonces usted estará lidiando con un sociópata, y esta confrontación probablemente no resulte en nada bueno.




Este es el resumen del artículo "Cómo lidiar con una confrontación en el trabajo" publicado en en la revista Entrepreneur.

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